COCODRILO AMERICANO

CROCODYLUS ACUTUS

El cocodrilo americano, también conocido como cocodrilo narigudo, cocodrilo aguja, caimán de la costa (Venezuela), caimán aguja (Colombia) o cocodrilo de Tumbes (Perú), es una especie de cocodrilo que vive en Florida, algunas islas del Mar Caribe, varias zonas costeras del golfo de México, ríos de la costa caribeña de Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela, y a lo largo de la costa del océano Pacífico, desde México hasta el norte de Perú. Se le suele confundir con los aligátores, con los cuales está poco emparentado, pues estos últimos son más próximos a los caimanes, como el yacaré Overo. Las diferencias físicas entre ambos son importantes, lo que permite identificarlos sin problemas. 


La longitud total de los adultos es de unos 6 m y su peso medio es de 500 kg, siendo el segundo cocodrilo más grande de América, solo después del cocodrilo del Orinoco, del cual se han reportado individuos de hasta 7 m. Su cabeza es estrecha y larga, con el morro ligeramente curvado, del que sobresalen los dientes cuando la boca está cerrada. Las escamas son de color claro y sobresalen más que en el aligátor, mientras que las patas son más cortas y la cola está muy desarrollada. Los párpados se abren y cierran lateralmente y están provistos de glándulas que secretan el exceso de sal a través de los ojos en forma de las famosas “lágrimas de cocodrilo”, razón por la cual pueden vivir tanto en aguas dulces como salobres e incluso adentrarse en el mar para colonizar nuevos territorios. Debido a su metabolismo ectotermo, pueden pasar largos periodos de tiempo sin comer y hasta dos horas sin respirar.

El cocodrilo de Tumbes se alimenta de toda clase de vertebrados, incluidos mamíferos de gran tamaño que caza por sorpresa cuando se acercan a beber agua. Al igual que el aligátor y otros cocodrilos, el cocodrilo americano puede correr durante trechos cortos, por lo que puede matar también a sus presas fuera del agua.

Comportamiento
Su carácter es mucho más peligroso que el del aligátor, pues no duda en atacar a los humanos al verse invadido. En Estados Unidos es una especie protegida desde el año 1975. En México, es una especie considerada en riesgo sujeta a protección especial. Está catalogado como vulnerable desde 1994.

Reproducción
La reproducción es estacional y tras el apareamiento cada hembra suele poner una media de 39 huevos, a veces en nidos compartidos, que cuidan hasta que estos eclosionan, y tras lo cual las madres desentierran a los pequeños y los conducen hasta el agua. Cuando nacen las crías, las madres las llevan en el hocico.