PRACTICANTES TÉCNICOS

Es sabido que los colegios técnicos del país se diferencian de los demás porque brindan a los estudiantes la oportunidad  de obtener un técnico medio en ciertas áreas técnicas, valga la redundancia, que varían de institución en institución.

Para obtener este técnico medio los estudiantes deben cumplir con ciertos requisitos entre los que están aprobar décimo, undécimo y duodécimo año tanto a nivel académico como técnico, aprobar el examen de peritaje que se lleva acabo al finalizar duodécimo año y cumplir con una práctica profesional  supervisada en la que deben poner en evidencia el conocimiento adquirido.

Dicha práctica consta de 320 horas y puede ser llevada a cabo en un sin número de empresas tanto públicas como privadas, que abran sus puertas a la institución. Los estudiantes aprueban con una nota mínima de 70, que será asignada por su tutor.

Este 2019 CorpoSarchí abrió sus puertas para recibir en sus instalaciones un grupo de estudiantes del C.T.P Francisco J. Orlich B. con el fin de permitirles realizar la práctica profesional; en este caso de las especialidades de informática en soporte e informática en redes.

Los estudiantes fueron sometidos a una entrevista individual con el objetivo de encontrar los perfiles adecuados para la empresa, de la cual se escogió un grupo de 8 jóvenes, 5 pertenecientes a la especialidad de informática en redes y 3 a informática en soporte, estos jóvenes se integraron al equipo de CorpoSarchÍ para realizar distintas tareas dentro del área de la informática y fuera de esta, con el fin de reforzar los conocimientos adquiridos en su especialidad y adquirir nuevo conocimiento y habilidades en el ámbito laboral.

Las actividades se distribuyeron rotando a los practicantes en las distintas áreas, diseño, fotografía, soporte informático, asistente de bodega, administración de base de datos, asistente del departamento de ventas, asistente en el área de contabilidad, entre otras, para que así estos aprendan a desenvolverse en diversos campos del mercado laboral, fortaleciendo no solo sus habilidades técnicas sino también sus habilidades blandas.

Este fue un intercambio de experiencia entre las partes, ya que mientras los practicantes mejoraban y adquirían nuevas destrezas, la empresa se benefició de sus múltiples labores que significaron un gran apoyo para desarrollar y finalizar los proyectos de la empresa, siendo sin duda alguna una vivencia grata tanto para la empresa como para los estudiantes y su institución de proveniencia, que cabe mencionar resultó muy agradecida por la oportunidad brindada a parte de sus estudiantes de último año.

Esta travesía la enfrentaron gracias al apoyo y guía del jefe del departamento de diseño, fotografía y soporte informático quien fue su tutor durante este periodo.

Además de lo previamente dicho, los practicantes desarrollaron lazos fraternales con sus compañeros de trabajo de diferentes rangos de edad, haciendo muy emotiva la estadía de estos durante los dos meses de práctica.